Hoy traigo una receta de tarta de trufa que gustó mucho en casa.
Era la primera vez que utilizaba la manga pastelera y ha quedado bastante mejorable, aunque a mi personalmente este resultado imperfecto me gusta porque es mas evidente el origen artesanal del postre, y oye, lo importante es que esté rica ¿verdad?
Ahí va la receta:
INGREDIENTES:
- Para el bizcocho:
- 4 huevos
- 125 gr de azúcar
- 125 gr de harina
- Para la trufa:
- 750 ml de nata para montar
- 150 gr de chocolate para postres
- 2 cucharadas de azúcar (opcional)
- Para el almibar:
- 2 tazas de agua
- 2 tazas de azúcar
- Para la cobertura
- 100 gr de chocolate para postres
- 100 ml de nata para montar
- 50 gr de mantequilla
PREPARACIÓN:
Para el bizcocho: separamos las claras de las yemas y levantamos las claras a punto de nieve con varillas (si ponemos una pizca de sal levantan mejor y no se nota en el sabor). Reservamos.
Ponemos el horno a precalentar a 200 º
En un bol a parte mezclamos las yemas con el azúcar y batimos hasta que quede bien mezclado y un poco blanquecina, añadimos la harina tamizada y mezclamos hasta que quede homogéneo.
Añadimos las claras levantadas y con movimientos suaves de abajo hacia arriba vamos mezclando hasta que quede todo bien integrado. (Esta parte mejor con una espátula o cuchara de madera o silicona, no con varillas).
Lo vertemos en un molde previamente engrasado, bajamos la temperatura del horno a 170 º y lo horneamos durante 15 minutos (ojo al horno de cada cual, tal vez con menos tiempo ya esté) comprobamos la cocción y lo dejamos enfriar en una rejilla.
Para la trufa: Ponemos 250 ml de nata a calentar en un cazo. Cuando empiece a burbujear retiramos y añadimos el chocolate en trozos. Lo removemos hasta que se derrita el chocolate.
Yo aquí le añado un par de cucharadas de azúcar pero es opcional, depende de lo dulce que os guste.
Dejamos enfriar y mientras montamos el resto de la nata.
Cuando esté listo, añadimos el chocolate a la nata y mezclamos con movimientos envolventes hasta que quede homogéneo.
Lo tapamos con un papel film y a la nevera durante al menos un par de horas.
Para el almíbar: Ponemos a hervir el agua con el azúcar y dejamos un tiempo, estará listo cuando mojemos el índice y el pulgar y comiencen a pegar
La tarta: Partimos el bizcocho por la mitad (o en tres discos dependiendo de lo alto que sea), y remojamos las dos partes con el almíbar hasta que quede bien empapado.
Lo rellenamos con la trufa y tapamos con la otra parte del bizcocho.
Ahora preparamos la cobertura de chocolate: ponemos a calentar la nata y cuando empieza a burbujear lo retiramos, añadimos el chocolate y la mantequilla y removemos con varillas hasta que quede bien mezclado.
Con esta mezcla cubrimos la tarta, y decoramos con trufa que os haya sobrado, nata, fideos de colores, gominolas... imaginación al poder.
A la nevera si puede ser toda la noche y... ¡a disfrutarla!